Cuatro consejos para estudiar

 

Sabemos que se acerca la finalización del semestre y desde ya es el momento de empezar a preparar los exámenes parciales o finales, sustentaciones y demás actividades que te permitan culminar exitosamente tu semestre académico. Por eso, he seleccionado algunos de los consejos más conocidos y efectivos a la hora de mejorar en nuestro estudio y tener hábitos saludables de estudio.

Personalmente, creo que este tema es vital reflexionarlo en cada momento de nuestra vida y de nuestra carrera, porque todos hemos fallado en algún momento  cuando necesitamos estudiar por mala planificación o falta de organización o de constancia y, como profesores, queremos que ustedes vayan transformando estos malos hábitos para que el proceso de aprendizaje sea mucho más completo y transformador.

 

Primero. Organiza y prioriza

En nuestro día a día es muy importante organizar nuestras actividades y planear su desarrollo con el fin de cumplir, de la mejor manera, todo lo que nos proponemos o debemos hacer, pero a la hora de estudiar este es un consejo inaplazable.

Siempre procura llevar una bitácora descriptiva de los temas vistos en cada semana (una caja de herramientas), de esta manera te será mucho más fácil buscar la información que necesites en algún momento y priorizar los contenidos de estudio. Complementa el listado de temas con una descripción del grado de dificultad que para ti tiene el tema visto, y en dónde consideras que están las dudas, esta última herramienta te permitirá aprovechar de mejor manera las sesiones de tutorías que ofrece la Facultad.

 

Segundo. Planifica

Considero que este aspecto es vital a la hora de estudiar y aunque seguramente te han dicho muchas veces que planifiques tu estudio, y suene a frase de cajón, es importante reconocer que no es tan fácil, al comienzo, poner en práctica este hábito. Desde mi punto de vista, el problema radica en que somos poco conscientes de nuestro tiempo y de cómo lo distribuimos.

Por ejemplo, es muy común que organicemos nuestra lista de horas de estudio por día o semana o tareas para hacer, pero en muchos casos no cumplimos con el 100% de lo que nos hemos propuesto. Esto pasa porque cuando se planifica un plan de horas de estudio semanal no contamos con las distracciones, los estados de ánimo o múltiples factores que pueden influir y que aunque se deben minimizar, no siempre se pueden suprimir completamente.

Por eso, te invito a que la próxima vez que planifiques tu tiempo de estudio, fijes objetivos realistas que estén basados en las metas que quieres ir logrando semana por semana y que trabajes con escalas de mínimos y máximos, es decir, cuánto es lo mínimo en horas o en actividades que debes desarrollar y cuánto lo ideal para alcanzar el objetivo establecido.

 

Tercero. Prepara tu material de estudio y notas

Este aspecto me parece clave en la medida en que somos conscientes de que el proceso de aprendizaje autónomo se da de múltiples maneras, por ejemplo, existen estudiantes que solo con ver las notas del profesor aprenden rápidamente los conceptos; por el contrario, otros necesitan tener sus propios apuntes o transcribir nuevamente los apuntes del docente. La clave para preparar tu propio material de estudio pasa por una reflexión personal sobre el proceso de aprendizaje, tus debilidades y tus habilidades y capacidades.

Por ejemplo, yo le sugiero a mis estudiantes que a la hora de preparar un examen de física y resolver varios ejercicios traten de identificar la ruta de trabajo, escribiendo claramente cuáles son las variables e incógnitas, cuáles son las características más importantes, cuáles son las ecuaciones que necesitan para resolver el problema y por qué deben usarlas, con lo cual al final  han construido una ficha del ejercicio, donde puedan describir lo que debieron hacer para resolverlo, esto les permite identificar características comunes de los ejercicios y rutas de trabajo óptimas para poder abordarlos en el futuro.

 

Cuarto. Estudia como si fueras a dar una clase

Una de las mejores maneras de afianzar nuestros conocimientos es enseñando a otros lo que sabemos, por eso, me parece muy importante incluir un hábito de enseñanza en nuestra rutina de estudio. Por ejemplo, si tienes un examen organiza con tus compañeros unas sesiones de estudio colaborativo, en las cuales no transcribas lo que tu compañero hizo en el ejercicio, sino que cada uno de ustedes prepare un ejercicio para explicarlo a los demás.  Dicha actividad te hará consciente de tus propias falencias, de los temas que aun no están claros y de los pasos o procedimientos que tal vez dejaste de lado y eran importantes.

Finalmente, me parece importante mencionar que disfrutar el proceso de aprendizaje debe estar presente siempre en todo momento de la carrera de un estudiante. Claramente existen materias que nos gustan más o profesores con los cuales nos entendemos mejor, pero no pierdas nunca de vista que es un proceso completo y que en cada asignatura no solo aprendes conceptos y desarrollas unas competencias, sino que se constituyen en todo un mundo de posibilidades en tu proceso de formación como persona. Aprovecha al máximo tus momentos de estudio y de trabajo autónomo y disfruta el camino para alcanzar tus objetivos. 

 

Mariana Ríos Naranjo

Docente Facultad de Matemáticas e Ingenierías

Publicado por Mariana Ríos Naranjo El día 11/03/2020 Enlace permanente Comentarios (0)

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