Ingeniería y covid-

Nuestra “tranquila vida”, al menos como la conocíamos, sólo podía ser desestabilizada a nivel global por un fenómeno de tal magnitud como una pandemia. En Google, las cadenas de caracteres COVID y CORONAVIRUS son quizás las que marcan mayor número de consultas a pesar del corto tiempo que ha transcurrido desde que la noticia se hizo global.  En todos los aspectos de nuestras vidas, las alarmas se han disparado: salud, economía, banca, educación, seguridad, entre muchos otros, se estremecen ante la misma fuente de inestabilidad.

Al tiempo que los gobiernos implementan medidas para combatir la propagación del virus, los científicos hacen sus mejores esfuerzos para desarrollar mecanismos de control y mitigación del virus. A través del uso de modelos matemáticos se intenta predecir la forma de propagación del virus para así poder estimar los recursos necesarios para reducir una eventual catástrofe social. Por su parte, los operadores de telecomunicaciones se esfuerzan en mantener una infraestructura que permita la actividad de la industria por teletrabajo, las instituciones educativas encuentran en la virtualización de contenidos la mejor salida ante la emergencia.

De ese modo, universidades y centros de investigación diseñan prototipos de bajo costo para la construcción de respiradores artificiales, otros ponen a disposición sus laboratorios para la producción de distintos artefactos de uso sanitario. Por otra parte, las redes sociales se convierten en una fuente de información inmediata (verdadera o falsa), los algoritmos de detección de fakes news se ponen en marcha para evitar otro desastre: las noticias cargadas de desinformación. Así, se empiezan a diseñar procesos que permitan optimizar los recursos de infraestructura de hospitales, disponibilidad de recursos humanos especializados, medicamentos, espacios de aislamiento, etc.  

En medio del caos, se hace necesario adoptar otra forma de vida, así sea de manera temporal, donde la principal preocupación es obtener los recursos más básicos para mantenerse con vida, con salud estable y, en lo posible, con trabajo:  servicios públicos, alimento y conexión a internet.  En todos ellos hay algo en común:  la intervención de la ingeniería.

 

Nelson Armando Vargas Sánchez

Director Programas de Ingeniería
Facultad de Matemáticas e Ingenierías

Publicado por Mariana Ríos Naranjo El día 04/01/2020 Enlace permanente Comentarios (0)

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