Usted está en: Inicio / Programa de Ingeniería Industrial / El Ingeniero Industrial: factor de diferenciación en la productividad empresarial


De la Academia a la Industria.

El contexto de la producción, dentro del cual giran los roles del Ingeniero Industrial es dinámico, y a la vez le plantea retos que deben ser asumidos de manera integral, con un enfoque sistémico y visión global.

El escenario que contempla las mayores exigencias hacia los profesionales de la Ingeniería Industrial, es donde germinan los procesos taxativos de manufactura, ya que la substancia de su profesión radica en el control de los procesos productivos. Es por ello, que en todo tipo de industria el Ingeniero Industrial se convierte en la médula del sistema, debido a sus conocimientos teóricos sobre la técnica y la aplicación de la ciencia dirigidos a obtener resultados prácticos, por lo tanto el ingeniero se sitúa entre el investigador, el técnico y el industrial, siendo capaz con la preparación conveniente de actuar en las actividades de éstos[1]. Los conceptos lógicos, soportados sobre cimientos científicos y técnicas de orden cuantitativo aplicados a los sistemas de producción, le permitirán comprender los principios y fenómenos que gobiernan los procesos productivos, su interpretación y su correcta valoración, con lo cual podrá disminuir la incertidumbre asociada a la toma de decisiones, tener una visión sistemática de los know-how, y la de diseñar y optimizar los niveles de fabricación, mejorar los métodos de producción y lograr la satisfacción del cliente. 

En su proceso de formación, el estudiante de la FUNDACION UNIVERSITARIA KONRAD LORENZ aprende a gestionar los procesos de producción[2], por ello es imprescindible iniciar con la comprensión de la génesis de los mismos, conocer la particularidad y métodos intrínsecos que los rigen. Por lo anterior, se debe tener en cuenta que existen diversas metodologías para clasificar los procesos operacionales, sin embargo hay un enfoque que toma en cuenta el tipo de material sólido empleado en los procesos de producción, los cuales se pueden condensar en metales, cerámicos y polímeros, sin embargo hay algunos productos industriales que se ubican en una escala intermedia.

De las Materias Primas.

Los procesos de manufactura en los cuales se producen nuevos productos, analizados a través del enfoque anterior, implican que el estudiante adquiera una visión más técnica, para que pueda comprender cómo el uso de estímulos externos aplicados sobre cualquier tipo de material, pueda lograr un cambio en las propiedades físicas y químicas del mismo, dando como resultado un producto mejorado.

En primer lugar, se hace mención a los polímeros, en el cual su clasificación comprende desde los plásticos (polímeros termoplásticos y polímeros termofijos) hasta el caucho (elastómeros). Su estructura está basada principalmente en el Carbono, Hidrógeno y otros elementos no metálicos, por ello se considera un producto de orden orgánico. Posee una gran longitud en sus estructuras moleculares (Ilustración No. 1), que están conectadas entre sí, ostentan densidades bajas, gran flexibilidad y resistencia, soporta la corrosión y baja conductividad térmica y eléctrica. A nivel industrial, cobran validez debido a su uso masificado, son moldeables en múltiples formas y los costos asociados a su producción son relativamente muy bajos.

Ilustración No. 1 Cadena de Polietileno de longitud n

Imagen 1

Fuente: Tomado de Fundamentos de Manufactura Moderna. Tercera Edición. Mikell P. Groover

Los metales son combinaciones de algunos elementos metálicos con otro componente que reúna las condiciones técnicas requeridas para el producto a obtener, cuya estructura atómica se caracteriza por tener electrones deslocalizados, los cuales le imprimen las propiedades intrínsecas al módulo. En su clasificación se destacan los grupos denominados ferrosos (basados en el hierro) y los no ferrosos (los demás). Con respecto a los primeros, estos se pueden subdividir en aceros y los de hierro colado y los no ferrosos se caracterizan por contener cobre (latones), bronce y el aluminio. Este tipo de materiales se destacan por ser buenos conductores de calor y de la electricidad, tienen altos niveles de rigidez y resistencia, por consiguiente pueden absorber energía (tenacidad), y pueden ser deformables dependiendo de los procesos de manufactura a los cuales sean sometidos como la extrusión, trefilados, fundidos, forjados, pulverizados o fundidos, que les otorgan variaciones, por ejemplo en las propiedades físicas y químicas de los mismos. Sin embargo, en ciertas ocasiones es necesario repotencializar sus propiedades intrínsecas, recurriendo a las aleaciones dentro de las cuales se distinguen las soluciones sólidas y las de fase intermedia.

Finalmente, los cerámicos (keramos) es un material de orden inorgánico, no metálico en cuyo proceso de fabricación se constituye por diversos materiales como los Óxidos, Nitruros y Carburos. Los elementos más importantes empleados en la industria son el Dióxido de Silicio (SiO2), Óxido de Aluminio (Al2O3) y el Silicato de Aluminio Hidratado (Al2Si2O5 (OH)4), que abundan en la naturaleza. En esta clasificación, se pueden mencionar el cemento, vidrios y los minerales de arcilla. Tienen la particularidad de ser aislantes eléctricos y resistencia al choque térmico, de soportar elevadas temperaturas, pero en condiciones normales son materiales muy duros y frágiles, que se rompen antes de que suceda una deformación plástica, adicionalmente en sus propiedades no se menciona la ductilidad, lo cual puede limitar sus aplicaciones en la industria. Sin embargo, sus principales productos empleados en la industria son arcilla para la construcción, refractarios, cementos, línea blanca, diversos tipos de vidrios, algunos abrasivos y aislantes cerámicos, entre otros.  

Del Control Operacional.

Las condiciones de operación, fabricación y control de los materiales mencionados anteriormente, expresados en términos de ingeniería, tienen un fuerte componente matemático que demanda de manera perentoria en el Ingeniero Industrial su análisis a través de herramientas sofisticadas y   robustas que sean capaces de procesar gran cantidad de procesos lógicos. El requerimiento anterior, puede ser atendido de muchas maneras, sin embargo la herramienta que más se ajusta a las condiciones solicitadas es MATLAB (Ilustración No. 2), que es un software de orden matricial, que contiene un conjunto de funciones específicas que permiten dar soluciones a los requerimientos técnicos, a través de un entorno matemático de simulación capaz de modelar y analizar sistemas complejos de orden lineal, no lineal, continuos y discretos, entre otros, en un tiempo relativamente corto. 

Ilustración No. 2 Asignatura Electiva II: Control de Procesos

Imagen 2

Fuente: Autor

[1] Fuente: ACOFI. Documento revisado 2003

[2] Fuente: Fundación Universitaria KONRAD LORENZ. Programa_de_Ingeniería_Industrial

 

Artículo escrito por:

Dr. José Luis Roncancio Castillo

Profesor de la Facultad de Matemáticas e Ingeniería

Publicado por Luisa María Fernández O El día 02/01/2017 Enlace permanente Comentarios (2)

Comentarios